El mundo de la industria audiovisual se mueve por modas y a priori el uso de los drones pudiera parecer una de ellas.
 
Si hace unos años el uso indiscriminado de los timelapse era lo más en toda producción que se precie, ahora parece copar la innovación el uso de los drones. Y estas modas es lo que hace a muchos indecisos pensarlo dos y tres veces antes de dar el paso y apostar por formarse en este sector de futuro.
 
A continuación os mostramos 8 razones por las que estamos seguros que los drones son algo mas que una moda en la industria audiovisual.
 
Un drone es mucho más que el “mainstream” de la industria cinematográfica. Es una herramienta que nos permite captar imágenes desde múltiples ángulos haciéndonos ahorrar costes en alquileres de otros elementos.
Con un dron podemos ser el helicóptero de filmación aérea, grabar los planos como  la grúa, hacer los travelling del dolly, grabar a toda velocidad como si fuéramos un camera car y hasta sustituir un steady o una cable cam.

Gracias a los sistemas pilotados remotamente podemos además  tener las tomas que saldrían de unir las de la grúa con las del helicóptero sin tener que cortar la secuencia.
 Da la facilidad de rodar escenas que no se podrían tomar de no ser por ellos. Te imaginas una escena donde la cámara sale a toda velocidad por la ventana y nos ofrece una toma del edificio que deja atrás mientras se aleja... Pues ya me dirás como se puede rodar sin efectos especiales, 3D o postproducción... recurriendo a uno de estos maravillosos aparatos
Nos aportarán mucha más libertad a la hora de hacer planos secuencias hasta ahora inimaginables.
Enorme ahorro en costes, no sólo por la versatilidad de los elementos a sustituir, sino también por contratación de la mano de obra necesaria para operar el resto de herramientas
 La nueva generación de cámaras de calidad 4k y 6k con unas dimensiones y pesos muy reducidos, como pueden ser la ARRI Alexa mini o la RED EPIC ambas con un peso de 2.5 kilos, también ayudan enormemente a la explotación y éxito de los sistemas aéreos no tripulados.

Hay que añadir a esto los avances en cuanto a los estabilizadores de cámara y la integración, cada días más simple, en los drones llegando a poder instalar el mismo  estabilizador de mano en el dron en menos de 10 segundos.
 
En resumen, gracias a los ahorros de costes y la versatilidad que nos proporcionan, sumados a los avances en cámaras de Gran Definición, podemos asegurar sin riesgo a equivocarnos que los drones han llegado a la industria audiovisual para quedarse.
 
¿A qué esperas para formarte en la profesión del futuro?